DIFERENCIA ENTRE SIGNOS Y CONSTELACIONES

¿El por que de los 12 Signos del Zodiaco y no 13?

De vez en cuando surge la noticia de que hay trece signos en vez de doce, sin duda el objetivo es confundir a la gente y desacreditar la astrología, pero quien divulga dicha idea sólo hace gala de una supina ignorancia sobre el cielo o por lo menos los principios que sustentan la astrología, la noticia de la existencia de un treceavo signo no es vieja, pero si es absolutamente falso, por muchas veces que se repita dicha noticia nunca será verdad, se dice que una mentira repetida infinitas veces puede convertirse en una verdad, pero en este caso es fácilmente desmontable, como se puede ver a continuación, pues los signos del zodíaco en la astrología contemporánea occidental surgen de dividir el círculo de la eclíptica en doce partes iguales, por lo que, cada una de éstas partes tiene 30º, difícilmente algo que se divida en doce partes puede dar como resultado 13, por lo menos hasta donde sabemos las cosas son así, otra cosa es que existan 13 constelaciones que estén sobre la eclíptica, ciertamente una pequeña parte de Ofiuco toca la eclíptica, y desde ese punto de vista no se discute que existan 13 constelaciones, pero signos del zodíaco y constelaciones, son dos cosas diferentes como a continuación veremos, si es cierto que los 12 signos del zodíaco desde muy antiguo comparten nombre con 12 de las 13 constelaciones que se sitúan sobre la eclíptica, y que tanto signos como constelaciones tienen a la propia eclíptica como elemento común, pero nada más, las constelaciones obedecen a criterios de conveniencia muy diversos, cada cultura ha ordenado el cielo de forma muy diversa, por ejemplo para los chinos había 31 regiones celestes, el equivalente a las constelaciones, y 28 moradas de naturaleza lunar en el cinturón zodiacal, lo que equivaldría a nuestros signos zodiacales salvando algunos matices, como vemos hay muchos puntos de vista, pero constelaciones y signos son cuestiones diferentes en todas las civilizaciones, desde 1928 a nivel internacional se acordó la existencia de 88 constelaciones, Ptolomeo sólo contempló 44, y desde entonces este número ha ido cambiando, algunas constelaciones se han divido a la vez que han aparecido otras nuevas, en una mezcla de conveniencias y tradición, de manera que, una constelación podía tener diferente tamaño y longitud según la época, siendo una causa por lo que las constelaciones son regiones desiguales en tamaño pudiendo unas medir mucho más o mucho menos de los 30º grados de longitud de los signos, incluso las doce constelaciones de la eclíptica tienen diferente longitud, unas son muy pequeñas y otras muy grandes, pues no dejan de ser una zona del plano celeste comprendida entre una serie de estrellas, mientras que el signo corresponde a una de las 12 divisiones mencionadas anteriormente y su tamaño está bien definido, aproximadamente 9º por arriba y 9º por debajo de la eclíptica, formando la llamada banda zodiacal o cinturón de la eclíptica, siendo el tamaño de unos 540º cuadrados, por ejemplo, mientras el la constelación de Aries tiene  441º cuadrados el signo de Aries tiene 540º, y mientras la constelación de Piscis tiene 889º cuadrados, el signo de Piscis al igual que el resto mantiene los 540º, con la constelación de Acuario pasa igual 980º cuadrados mucho más larga y grande que el signo, lo único que tienen que ver constelaciones y signos, es que comparten nombre, tienen como elemento común la eclíptica y cada 25920 años comparten en el mismo lugar celeste su punto de inicio. Hace más de 2000 años este punto de inicio de la constelación de Aries y del signo de Aries coincidieron, desde entonces este punto llamado también punto vernal en su desplazamiento se mueve en sentido contrario a las agujas del reloj por el círculo celeste a razón de un grado cada 72 años constituyendo las llamadas eras astrológicas, estando actualmente en la constelación de Piscis, y de ahí surge la confusión, el punto de Aries o punto vernal no ocupa el mismo lugar en el círculo eclíptico sino que se traslada por él, pero de la misma manera las eras resultan de una división de 12, y si este periodo de 25920 lo dividimos por 12 nos da 2160 años por era, si considerásemos las constelaciones cada era tendrá un tiempo diferente en valor de la longitud eclíptica de la constelación, por que siempre estamos hablando de signos, de dividir el círculo de la eclíptica en 12. Lo importante es entender que signos del zodíaco y constelaciones son cosas diferentes pese a que se llamen igual. El zodíaco se inicia independientemente de la constelación en que se sitúe el punto vernal o punto de Aries, se inicia siempre en el momento en que se inicia la estación de la primavera hacia el 21 de Marzo, y a partir de ahí se divide en 12, por ello es imposible que surjan 13 signos de una división de 12, tiene su razón la división de 12, como también la tiene dividir por 36 como hacían los egipcios dando lugar a los conocidos decanatos, o por 72 como hicieron los judíos, o bien la división por 60 de sentido más esotérico al margen de los ciclos planetarios (C-60)

De forma natural y muy efectiva en la naturaleza está la división del año y por ende la eclíptica en 4 estaciones con efectos bien diferenciados sobre la Tierra y sus habitantes. La división del círculo de la eclíptica por otros números tiene su sentido específico, si bien el más general parece ser el de 12 y el más fácil de manejar tal y como hemos organizado en nuestra civilización los tiempos, 12 meses, doce horas diurnas y doce nocturnas, etcétera, no hay duda que la  división por 12 es muy popular y no excluye otras muchas con sus propios significados. Seguramente habrá quien encontrará que la razón de la división por 12 se debe a las 12 sendas del cielo, o las doce esferas, que no es ni más ni menos que las principales órbitas existentes en el sistema solar que afectan a la Tierra incluida la propia, siendo este un argumento muy válido y a tener cuenta en astrología, pues no hay que olvidar que además de las órbitas de los planetas incluida la de Plutón, la que tienen los asteroides, como resultado de la antigua órbita de un cuerpo celeste que sufrió un fuerte cataclismo en el inicio de la formación del sistema solar, y las del Sol y la Luna vistas desde la Tierra, esto da al mismo tiempo 11 cuerpos celestes enteros y uno desintegrado que correspondería a los anteriores pudiendo enmarcar 12 fuerzas astrales que se podrían reflejar en los 12 signos. Además la simetría que aporta el número 12 no la tiene el 13 que representa todo lo contrario, la asimetría, concluir 13 naturalezas del zodíaco puede deducirse si se tienen en cuenta a las lunaciones, pero eso es harina de otro costado, pues hablamos de signos del zodíaco propiamente dicho, y éste es de naturaleza solar, el Sol transita en su movimiento aparente visto desde la Tierra a lo largo del año por una línea en el cielo a la que llamamos eclíptica, el resto de planetas incluido Plutón y la Luna siguen por la zona de esa línea algunas por arriba otras por abajo a más o menos distancia, pero nunca alejándose más de 9º.

No hay que olvidar que el zodiaco es algo móvil, es un espacio y también un movimiento, el camino de la vida, y es perfectamente entendible desde la astrología el significado  del punto vernal en movimiento retrógrado en el zodíaco, por ello todo se repite en diferente forma y manera. 
La suma en grados cuadrados de las 12 constelaciones que se sitúan en la eclíptica es de 8.711º, si contamos la constelación de Ofiuco 9.659º, frente a los 6480 de los 12 signos del zodíaco, ésta es otra diferencia que demuestra que son espacios diferentes, que parcialmente se yuxtaponen y que cada 25920 años la primera estrella de la constelación de Aries coincide con el punto vernal o punto de Aries, inicio de dicho signo, siendo en ese momento cuando coinciden parcialmente signos y constelación yuxtaponiéndose en un mismo espacio. 

Como hemos dicho el número 13 puede surgir de los periodos de rotación lunar, pues cada 27 días, 7 horas 41 minutos la Luna gira sobre si misma, y eso lo hace 13 veces en poco más de 355 días, pero evidentemente entonces estamos hablando de otra cosa.  
Lo importante en la diferencia entre constelaciones y signos se debe a la precesión de los equinoccios, o sea que la primavera o punto vernal cada año se inicia 50,25” más atrás, este movimiento es debido a la inclinación del eje de rotación de la Tierra respecto al Sol. 

www.astrologia.org  15 de Enero del 2011

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